"MAESTROS DE LA SOSPECHA"

 






Autora: Pastora Colmenarez de Boyer

 

La filosofía  de  la  sospecha  se le llama al  pensamientos de  Marx,  Nietzsche  y  Freud, término acuñado por Paul  Ricoeur  en (1965),  con el fin de simplificar y referirse a estos grandes pensadores de la filosofía contemporánea. Se le denomina además, «Época Contemporánea» por  la compleja actividad filosófica desarrollada en |los siglos XIX, XX y XXI no solo en Europa, sino también en América. (Lozano M, Martínez J, López M,  Figueroa P, s.f. p.1). Durante esta época  las aportaciones de Friedrich Nietzsche (1814-1990), despertaron en la filosofía una innovación referida a la defensa de la vida, así como  a los aspectos que pasaron de lo irracional frente a los fenómenos fisicoquímicos y la racionalidad. Este pensamiento es una crítica de valores tradicionales de la cultura occidental y un intento de elaborar una nueva filosofía como alternativa a lo que critica. Nietzsche, asumió el  testimonio de la vida o vitalismo y la negación de la razón lógica. Este filósofo polemizó abiertamente la tradición metafísica occidental y afirmó la necesidad de destruir la distinción platónica entre el mundo de las ideas, el mundo material y  la distinción cristiana  entre la tierra y el cielo.

Karl Marx (1818-1883)  concibe su tarea, una vez desvanecida la ilusión de un mundo de los cielos, establecer la verdad  de este mundo. Según él, la filosofía debe emprender una crítica. Que no se limite solo a l religión  sino que ponga en tela de juicio el mismo derecho, la economía y  la misma política. Esta crítica no debe ser solamente especulativa y abstracta sino que ha de llegar al nivel de la acción misma, al nivel de la praxis, lo que representa el universo entero de los hombres, una clase que, por su especificidad, encarne, al hombre por así decirlo, dentro de una clase social llamada proletariado. (UPEL, 2006).

Cabe destacar, que el proletariado no tiene intereses particulares, pues sus intereses son los intereses  del hombre mismo. Para Marx, el hombre es un ser social porque nunca ha estado solo sino que siempre ha vivido en sociedad.  Esto quiere decir, que el hombre esto está necesariamente orientado hacia los otros, a su relación con ellos. Para Marx, su característica principal es la capacidad que tiene el hombre de modificar su entorno natural. Marx destacó en el proceso social una contradicción o conflicto en el vínculo entre el hombre y la naturaleza. El hombre descubrió que aquel reto de transformación sería más fácil afrontado en una asociación o cooperación  con otros hombres. El marxismo, también recoge los fundamentos del materialismo histórico, su filosofía representa una reacción hacia el idealismo representado por Hegel, donde él creía que las ideas movían a los hombres.

De esta manera, con Marx se invierte la proposición no son las ideas las que mueven a los  hombres, sino las situaciones. En el aspecto religioso el  pensamiento  de  la  sospecha de Marx realiza afirmaciones de tipo ateo y materialista,  es  decir,  la religión  forma una  alienación,  de  negación  y  busca el consuelo  ante  lo inútil y absurdo  del  mundo ante  la  explotación de los hombres.

Freud  (1858-1939), señala que existe en la filosofía de la sospecha una  política  vista como una  represión  que  niega  el  principio del  placer,  en  nombre  de  unos  ideales  que  no se  entienden  ni  los humanos aceptan. En  correspondencia con la vida   social,  la  filosofía  de  la  sospecha  considera  a la burguesía como un grupo que   no  implementa   valores;  en el  individuo  sino que se vive  en  un  mundo elocuente,  que  crea  individuos  tristes, angustiados  y  explotados. Es  común  a  la filosofía de la sospecha  el   pesimismo  esencial  o radical que existe sobre  la prosperidad que tiene la  humanidad,  lo que conduce a cambiar  los principios  de  la  organización  social:  creando relaciones  sociales  que han engañado en muchas ocasiones a los humanos lo que conduce a comportamientos aislados y extraños de la persona.

En definitiva la filosofía de la sospecha nos han conducido hacer críticas sobre la  religión,  la  política,  la sociedad  y  la  ética y asume,  retos complejos  para continuar y  que  la  actitud  ante  la  cultura  y  la  sociedad  han criticado  lo que no está bien, por una crítica cambiante y convincente que trate la racionalidad  del mundo como único elemento que puede salvar al mundo ante la  irracionalidad  social de los hombres.

REFERENCIAS

 

Lozano, M, Martínez J, López, M &  Figueroa, (s.f). Filosofia 1.º Bachillerato. Mc  Graw  Hill.

Universidad Pedagógica Experimental Libertador. (2006). Introducción a la filosofía. Lecturas compiladas. Material Instruccional UPEL.

 



Deconstruir las Perspectivas de los Maestros de la Sospecha sobre la Crisis de la Filosofía de la Modernidad

Autor: Tairon José Paz





La expresión de la Escuela de la sospecha por el filósofo Paul Ricoeur, donde tres maestros se excluyen entre sí, en el libro Freud en 1965 como la denominación de la escuela de la sospecha; donde los filósofos Marx, Nietzsche y Freud, desde distintos supuestos, consideraron a la conciencia unida como conciencia imaginaria. Así, según Marx, la conciencia se falsea o se enmascara por intereses económicos Lo que pretende es alcanzar la emancipación humana mediante una revolución, y que la humanidad. Freud busca un restablecimiento de la conciencia y acepta el principio de la realidad por la contención del inconsciente.

Por otra parte, Karl Marx (1818-1883) abarca las ideologías o formas de conciencia en la superestructura; el concepto incluye cualquier forma de pensamiento como ideas, imágenes, símbolos y valores entre otros. La religión, la ideología y la filosofía en la historia corresponden a la clase dominante y tienen como fin mantenerse en un sitio de privilegio, justificados por la estructura económica del momento que expresa la relación  existente entre opresores y oprimidos. El hombre necesita de la religión y crea a Dios cuando es consciente de sus limitaciones, de esta forma se alinea porque vive en una situación de alienación en el trabajo.  El error de la filosofía ha sido considerar que el hombre es un ser abstracto e individual, cuando no es más que un ser social, la esencia humana no es algo abstracto e inmanente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de las relaciones sociales sin alcanzarlo solo a él, sino un todo en conjunto.

Friedrich Nietzsche (1844- 1900), señala que la historia de la filosofía se  basa en una gran falsedad., describe los valores obtenidos de la Ilustración como una particularidad de rechazo a la existencia. Para descubrir dónde se han invertido estos valores se remontan a la Grecia clásica, donde coexistían dos espíritus, por un lado Dionisos, que personificaba la embriaguez, la música y el impulso vital; por otro Apolo, que representaba artes figurativas y la racionalidad, espíritus que convivían en la sociedad griega hasta que Sócrates y Platón enaltecieron el intelectualismo y lo apolíneo. Todo cambio era considerado como sola  apariencia, surge entonces la reactivación del pensamiento Heráclito por parte de Nietzsche, el filósofo que exigió la existencia del devenir de la modernidad del siglo XIX, poniendo en duda la concepción de la verdad. Para ello realizó un exhaustivo análisis lingüístico que denominó, genealógico, descubrió de esta manera que los significados originales mutan considerándose  verdadero o bueno. De aquí surge la necesidad de realizar cambios significativos para llegar a la verdad.

Sigmund Freud (1856-1939). Señala que el hombre  tiene que mantener la relación social enfrentándose  a  las exigencias de la realidad con  normas morales impuestas por el Yo, el Superyó y  del Ello, demandando a la vez  satisfacción. El conflicto se califica según Freud principio de  realidad y  principio de placer. Este principio del placer busca lo que es placentero y huye del displacer, al tiempo que la realidad se impone socioculturalmente.  Freud  explica cómo este modelo topográfico  del Yo, el Ello y el Superyó  afirma que la sociedad y la cultura no son  más que una combinación de  complejos y pulsiones  donde el hombre persigue la felicidad, pero se encuentra demasiados restricciones y la insatisfacción nos empuja a buscar sustitutivos en el trabajo, el arte, la ciencia, la religión, las drogas, entre otras; a través de ellos no se encuentra el placer, pero al menos se evita el displacer. 

De allí que se asuman las promesas de las religiones como una renuncia al placer terrenal frente a una premio que no es más que una proyección mística de esta transformación psíquica siendo la dimisión del placer empujado por la primicia de realidad. Los tres filósofos mencionados  tienen en común la afirmación  de las ilusiones y de la falsa realidad existente en los hombres, realizan una labor arqueológica en buscar los principios ocultos de la actividad consciente, y construyen una teleología, un reino de fines.

En fin, después de  la crítica de los "Maestros de la Sospecha", viene la restructuración del sentido y el de una ingenuidad purificada  Los mismos asumen, una actitud de censura hacia la sociedad y por ello, se consideran producto de un mismo espíritu crítico, aunque no sean de la misma  generación. Pero realizando enfoques de aspectos filosóficos hacia la modernidad con diferentes puntos de vista ideológicos, económicos, ideológicos y religiosos; todos estos filósofos de la sospecha parten de una moralidad a partir del resentimiento a la vida y un inconsciente que preside los actos de la conciencia.

 

REFERENCIAS

 

Enciclopedia Herder (2017). Teoría de la sospecha. Editorial Herder.

 

Ricoeur, P.(1999). Freud: una interpretación de la cultura. México: Siglo Veintiuno



ANÁLISIS DE LA PERSPECTIVAS DE LOS MAESTROS DE LA SOSPECHA SOBRE LA CRISIS DE LA FILOSOFÍA DE LA MODERNIDAD

 

Autora: Yennys Chiquinquirá Ramírez



En la medida que avanzamos y comprendemos el desarrollo de la humanidad a través de los grandes pensadores del mundo nos encontramos con los filósofos de la sospecha quienes día a día revelan un nuevo modo de considerar la interpretación, donde a partir del análisis a la profundización de una sospecha acerca del lenguaje, específicamente, manejando que el lenguaje jamás expresa lo que las formas o cosas realmente son, como a su vez estas cosas o formas informan o “platican” sin ser rigurosamente expresión; lo que nos lleva a analizar a profundidad sus basamentos teóricos para preguntarnos  ¿Por qué se les dice Maestros de la sospecha?

Es interesante considerar que esta expresión Maestros de la sospecha la estampó por primera vez Paul Ricoeur en el año 1965 para referirse a las filosofías de los grandes filósofos como Marx, Nietzsche y Freud, a los que él les llama “maestros de la sospecha” como también los diferenció como “los que arrancan las máscaras”, porque cada uno de ellos se expresan de un modo distinto con una perspectiva diferente, la entrada en crisis de la filosofía de la modernidad, al desvelar cada uno un espíritu crítico hacia la sociedad del momento y cuestionar los valores de su época, de hecho para algunos filósofos puede ser considerado como un movimiento del período.

Los Tres Maestros de la Sospecha

Cada día en el avance de la humanidad a través de su historia aprendemos que los tres expertos de la sospecha son los grandes filósofos: Marx, Nietzsche y Freud, quienes desde diferentes visiones reflexionaron que la conciencia en todo su vinculado es una conciencia falsa, porque según Marx, la conciencia se engaña o se disfraza por intereses económicos, mientras que en Freud es por la reprimenda del inconsciente y a su vez en Nietzsche por el resentimiento del débil, no obstante, es interesante destacar de estos maestros no lo destructivo de las ilusiones éticas, políticas o de las percepciones de la conciencia, sino más bien una forma de interpretar el sentido del Ser. Ahora bien, lo que quiso Marx fue conseguir la emancipación humana mediante una revolución y por ende que la humanidad se reconcilie consigo misma para construir así un mundo de bienestar y felicidad, asimismo, Nietzsche pretendió la restauración de la fuerza del hombre por la superación y progreso del resentimiento y de la compasión, mientras que para Freud siempre buscó la mejoría, la salud, el tratamiento por la conciencia y la aceptación del principio de realidad del hombre.

De este modo, nos enfocamos en como cada uno tienen en común la denuncia de las ilusiones y de la falsa percepción de la realidad, sin embargo, se concentraron en la búsqueda de una utopía para muchos por ser un sueño, sobre estas ideas Nietzsche se opone a que su filosofía sea vista como la exhortación a una utopía; porque, para él sería colocar el sentido de la vida en algo que está fuera de esta, por lo tanto, notamos que Nietzsche denomina este pensamiento como decadente y propio de trasmundistas.

En este sentido, notamos que estos tres pensadores de la época realizan una labor si se quiere arqueológica o primitiva en la búsqueda de los principios ocultos de la actividad consciente, si bien, simultáneamente, cimentan una teleología, un reino de fines, por tal razón, el filósofo Ricoeur, como ellos, nos invita a aceptar el lado ascético o virtuoso de la reflexión, cuyo papel no es destruir realidades ni turbar el regocijo ante determinadas percepciones y apreciaciones de la realidad, no obstante, hoy vemos que tras el necesario tormento de la crítica marxista, freudiana y nietzscheana, aparece la redención del sentido, el restablecimiento de una ingenuidad purificada y fuerte del hombre en sí dentro de su avance.

Cabe destacar, que estos tres autores comunican una actitud crítica hacia la sociedad que conocen, y por tal razón, hoy en día suelen ser considerados como frutos de un mismo espíritu crítico, aunque estamos claros que ni siquiera son de la misma generación porque, mientras Marx es un autor de mediados del siglo XIX y Nietzsche lo es de finales del siglo XIX, Freud es un autor de finales del siglo XIX y principios del siglo XX dentro de su desarrollo. Por lo que, evidentemente estos tres autores centran, fundamentalmente, la crítica a una forma de entender el mundo que llega hasta nuestros días, sin lugar a dudas y por ello, sus visiones e ideas están en cierta medida, aún vigentes más de lo que pudiéramos considerar, de allí que, con gran razón el filósofo Paul Ricoeur les calificara y aprecia como filósofos de la sospecha.


¿Qué idea central está en los maestros de la sospecha?

Ellos centraron, básicamente, la sátira a una forma de entender el cosmos desde la antigüedad hasta nuestros días con visiones totalmente vigentes en el mundo actual, por lo que vemos que la filosofía de la sospecha hoy ha contribuido a continuar los anhelos de lucha, creatividad  y transformación de la sociedad que se mantienen en la actualidad en forma de movimientos sociales y ciudadanos a través del conocimiento y de la toma de contacto con la realidad, haciéndolo desde las bases mismas que sustentan al hombre en sí de acuerdo a su entorno. De tal manera que el triple hallazgo que ofrecen estos autores pone en cuestión los ideales ilustrados de la racionalidad humana, de la búsqueda de la felicidad y de la búsqueda de la verdad del hombre hoy. Significa entonces que, esta Sospecha, según Ricoeur, genera un problema nuevo: La mentira de la conciencia y viceversa y nos lleva a la manera de explicar de alguna forma la hermenéutica.

Finalmente, luego de las consideraciones anteriores referentes a  los Maestros de la Sospecha y la crisis de la filosofía de la modernidad puedo señalar que la filosofía moderna se caracteriza por un giro metodológico, como es  la matematización del universo, la fijación de los límites, la invención del sujeto y además, el dominio del logocentrismo, entre otros elementos de importante análisis como es el cambio vocacional donde comienza a exteriorizarse lo que se llama el espíritu de la modernidad: Un cambio en la disposición humana frente al ser y el conocer, por lo que resulta interesante manifestar que lo que cambia, después del renacimiento, es el contenido de la vida de los hombres en sociedad..

 


EJES DE LA FILOSOFÍA  DE LA SOSPECHA

Autora: Rosa Adriana Villamizar

La “filosofía de la sospecha” fue propuesta por el filósofo, antropólogo y fenomenólogo de origen francés Paul Ricoeur en su obra “De l’interprètation. Essai sur Freud” (1965), esta obra refleja el pensamiento de  los destacados filósofos Marx, Nietzsche y Freud considerados los “maestros de la sospecha”, quienes desde diferentes puntos de vista y con su utópico horizonte defienden que trasformando la sociedad es como se logra la mejora y superación del individuo. De ahí que se develan cuatro ejes primordiales como descriptores de esta filosofía: religión, política, sociedad y ética.

FILÓSOFOS

EJES

MARX

(Alienación)

NIETZSCHE

 (Nihilismo)

FREUD

(Represión de la sexualidad)

RELIGIÓN

 

“Es el opio del pueblo”, “El grito de dolor del animal herido”.

 

“Dios ha muerto”. El Dios llamado cristiano expresa la antipatía ante los valores negadores y tristes, de la vida, de los transmundanos.

“La religión es una ilusión”. La ilusión de un mundo protegido y seguro.

Para estos filósofos la verdad de la “teología” se halla en la antropología, quien crea el concepto de Divinidad es ese individuo temeroso e insatisfecho; se puede deducir, que el pensamiento de la sospecha es totalmente ateo y materialista.

POLÍTICA

“Los filósofos no han hecho otra cosa que interpretar el mundo; lo que hay que hacer es transformarlo”.

 

“Gran política”, afirmación de la vida en el peligro  para llegar a ser “superhombre”

“Represión que niega el principio mismo del placer en nombre de unos ideales que la mayoría de las veces lo humanos ni entienden ni aceptan”

 

Según los maestros de la sospecha, la burguesía no está en capacidad para resolver las consecuencias de la industrialización que influyen y afectan a los individuos; la solución está en el cambio radical de la sociedad y que sea ella misma quien pueda gestionar las tensiones generadas por la  misma burguesía y la industria.

SOCIEDAD

“El sujeto burgués ha de ser substituido por un nuevo protagonista: el obrero revolucionario  conciente portador de conciencia de clase”.

 

 

“El hombre ha de ser superado por aquel ser que se llama  superhombre, y para ello, debe alcanzar la madurez moral y espiritual, diferenciándose del hombre común”.

 

“Ante la  represión del deseo la sociedad se vuelve vulnerable con individuos infelices, envueltos en la negación del placer  subordinados por  la humanidad obedientes al deber y al trabajo”.

El futuro, la felicidad y el bienestar de la sociedad  dependen del profundo cambio en las bases de las organizaciones sociales; la burguesía ha formado al individuo con valores falsos y lo ha convertido en un ser traumado, temeroso, neurótico, triste, explotado…

ÉTICA

“La ideología dominante está al servicio de la clase dominante”.

 

 

 

 

“Solo es bueno lo que ensalza la vida, no lo que la sociedad presenta como moral”.

“La ética surge del superego: se origina también del miedo que se produce desde la infancia por el Padre interior que permanece en el inconsciente”.

La ética de la sospecha condena la conciencia falsa e interesada,  la represión de la vida, el sensualismo materialista, la tradición epicúrea, el minimizamiento del individuo. Hay que permitir a los seres humanos explorar, descubrir e interpretar su propia naturaleza.

Fuente: Villamizar (2021) basado en Alcoberro, R. (2003)












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